(...)Ya está la primavera
asomada a la orilla del camino,
se oye su canto mágico, ese trino
encantado de dicha venidera.
Tu ardiente enredadera
se enrosca en mi presente, en mi destino,
y tu abrazo es el éxtasis divino
que ilumina la noche de la espera.

Estas son las flores que me trajo de regalo esta bella primavera. Mirarlas cada día es un placer ... cuido y mimo cada planta...
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